jueves, 3 de noviembre de 2011
Fábula dos
El sábado salió sol. Salió sol y me dije que sería una buena idea enjuagarme la flojera y lavar mi carro; como quien disfruta el día y hace algo medianamente productivo. A decir verdades; bien productivo, si tomamos en cuenta el cambio de color que tenía el carro por las capas de smog, tierra y tristeza que le fueron aventadas encima por la ciudad y los ciudadanos. Comencé, y dos horas después, no había acabado aún. Para cuando terminé, el carro estaba asqueroso. Yo estaba asqueroso y asquerosamente agotado también, aunque la asquerosidad de mi agotamiento era menos grande que la idea que me golpeó. Me sentía un ratero de pagarle cinco soles a un tipo para que haga esa chamba en tan poco tiempo. Qué abusivo me sentí. Qué abusivo me siento.
Moraleja: Si sale un sol de Egipto, cómete un ceviche.
Pd: Lavo carros. Ojo casera, cobro 500 soles.
jueves, 13 de octubre de 2011
Diez veces diez
Sin ánimo alguno de exagerar, estoy preocupado de andar despreocupado. Me casé con la soledad y, aunque me vi a poco de enviudar, creo que nos hemos unido como nunca. La quiero, a veces. La odio, a veces. Pero siempre estamos juntos. Estoy borracho de un alpinchismo crónico que me impulsa a andar la vida sin caminarla, sin mirar nada más que mis propios pies dejando atrás un camino que, si lo vi, fue de reojo. Y sí, no me importa. Tengo miedo de acostumbrarme a no necesitar de nadie, a no recibir la llamada de "¿llegaste bien a tu casa?" y a cucharear a nadie las tardes de los "lunes no laborables", más conocidos como domingos.
Si tú que lees estuviste en mi cama, fue sola, o con un hijo de puta, que es lo mismo. Ahórrate los gritos y las pifias y las llamadas y los insultos y el vino y el malecón y los cafés cargados y las medias noches y las ganas de correr. Todo ya sé cómo viene. Todo parece escrito ya. Todo tan estúpidamente distinto. Todo tan estúpidamente igual. Si vuelves a mi cama trae algo nuevo, que yo sigo siendo el mismo imbécil.
Cuento diez veces hasta diez. Já...como si fuera a mentirme.
"Por mucho que me duela debo admitir, que otras me ven sin ropa y tú desnudo". J.S
(No se asusten lectores. Ése no soy del todo yo. Ojo, muy hábilmente, dije "del todo").
viernes, 19 de agosto de 2011
Ni cuenta
Si te cuento la historia, me vería obligado a decirte que te odio.
domingo, 17 de julio de 2011
Cambia

Por favor cambia.
sábado, 9 de julio de 2011
Facundo del mundo

En un cassette guardaba tu voz de paz, para tenerla cerca cuando pudiese entenderla de verdad. Hoy no sé si llegue ese día . Alguna vez (y de esto no sé cómo) aprendí qué significa la palabra "asesinar", una palabra ajena, helada...hueca; y fue en segundos que descubrí que era el antónimo de tu nombre. Es irónico leer ambos en la misma oración, porque siempre pensé que el pasaje para ver a tu "primera buena noticia", a tu tío Pedro, a Whitman y al Borges de tus tertulias; habría de regalártelo la enfermedad maldita que debiera volver a ser nada más que un signo del Zodíaco. "Hay que desconfiar de los genios porque a veces se hacen los muertos" te dijo Sábato alguna vez. ¿Quién puede decir que te moriste, maestro? ¿Quién va a callar tu pecho henchido de humanidad, de risa, de razón? ¿Quién? Nadie. Mucho menos las balas cobardes que hoy me hacen creer que los que andamos este mundo ya no merecemos gente como tú. Éste es un nuevo día, el primero sin ti. No eres ni de aquí ni de allá, tú eres de todos los lugares en los que haya nacido un hombre, uno con un sueño. Volaste bajo, siempre abajo porque ahí está la verdad...disculpa si los hombres no lo aprendemos jamás. Gracias por darme un mundo más humano, más sencillo, más iluminado. Sé que no te defraudaré.
sábado, 11 de junio de 2011
Pido

Primero mírame. Después sonríeme. Espérame. Dime. Ríete. Contéstame. Cuéntame. Sorpréndeme. Coquetéame. Susúrrame. Encántame. Despídete. Recuérdame. Llámame. Léeme. Tontéame. Acompáñame. Disfrútame. Escúchame. Entiéndeme. Compárame. Abrázame. Suéñame. Ilusiónate. Engríete. Preséntame. Admírame. Enamórate. Motívame. Ódiame. Enamórame. Supérate. Alégrate. Decepciónate. Enséñame. Refúgiate. Aguántame. Enorgulléceme. Fastídiame. Equivócate. Extráñame. Engríeme. Compórtate. Ayúdame. Entristécete. Célame. Sostenme. Cántame. Empújame. Emborráchate. Báilame. Avergüénzame. Corrígeme. Abrígame. Imítame. Niégate. Adórame. Grítame. Perdóname. Olvídate. Entrégate. Obsérvame. Márchate. Esfuérzate. Piénsame. Consuélame. Aférrate. Moldéame. Convéncete. Acéptame. Júrame. Rétame. Apóyame. Fórjame. Desvístete. Cocíname. Apréndeme. Conviértete. Conviérteme. Cuídame. Sígueme. Confíate. Apachúrrame. Angústiate. Resuélveme. Convérsame. Ignórame. Acuérdate. Valórame. Titúlame. Llévame. Compárteme. Víveme. Preocúpate. Compadécete. Despídeme. Tócame. Llórame. Entiérrame. Rézame. Escríbeme. Búscame. Desgárrate. Agradéceme. Añórame. Reencuéntrame.
Sólo pido que nunca, nunca me ames. Jamás.
pd: Mejor no me mires. Y que ni se te ocurra sonreír.
miércoles, 1 de junio de 2011
Difraz, antifaz, incapaz

Mi martes llegó apenitas acabó el domingo. Olió a café y me supo como a ti, pero con menos penas. Todo andaba bien, hasta que sentí un zarpazo Sabinero. Y como siempre, como nunca, como alguna vez...dio en el blanco. Dizque me disfracé de él. Mi martes parió sudando cinco hijos cibernéticos (es más fácil llevar el iPod que un cuaderno) y hoy se los regalo a la blogósfera. Eso sí, con las disculpas del caso. Sé que querer parecer alguien más da lástima. No sé si debería postearlo. No sé si debo mandarlo al archivo. No sé si estoy decepcionado de mí mismo. Nada sé caracho. Ahí van.
lunes, 25 de abril de 2011
Mujer dos puntos

Qué fácil decir adiós.
miércoles, 6 de abril de 2011
Cantares

"Hay que cuidarse del que no canta, porque algo esconde" (Facundo Cabral).
sábado, 19 de marzo de 2011
Quimera

Sé que lees. Sé que lo disfrutas. Sé que a veces no quieres pero de uno u otro modo terminas volviendo a mi blog. Sé que lo escudriñas, lo recomiendas y que a veces hasta lo lees más de una vez. Sé que te alegran, te apenan, te curan y hasta te describen mis palabras.
jueves, 27 de enero de 2011
Yo y mi circunstancia

Me gusta que la ola me revuelque. Me gusta más que no meterme al mar.
domingo, 9 de enero de 2011
Fábula uno

lunes, 20 de diciembre de 2010
Instante

domingo, 24 de octubre de 2010
Esperando ayer

Querer incontrolablemente la figurita "nooola!" y que me importen medio rábano las camionetas del año en los semáforos.
Esperar la navidad alegremente y contarle, una a una, las vísperas.
Tenerle miedo a la vieja que revienta las pelotas, y no a la sombra del fracaso.
Olvidarme que te alcancé a ver, que fui feliz, que te fuiste y que me partió en dos.
No ver las noticias.
Que esa pizca de inseguridad sea ametrallada apenas viendo la luz prendida del cuarto de mis papás.
Trompearme con alguien y a los cinco minutos jugar con él.
Confiar que un policía me llevará a mi casa si me pierdo.
Que un billete sea tan sólo un papel de colores.
No querer cambiar el mundo.
Que nadie me haya presentado al realismo...mutilador de tantísimas alas.
Cuando sea grande quiero ser niño...y que se pudra en el cielo Benjamin Button.

