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lunes, 25 de abril de 2011

Mujer dos puntos



Qué fácil decir adiós.
Mi cama no huele a ti, mi labio no extraña el tuyo... nunca viviste en mi pupila.
Ven y date un paseito por mi mente, no vas a encontrar nada que rime con tu nombre. Ni un vestigio, ni una evidencia, ni siquiera un eco.
Carajo, qué fácil.
El mundo me espera, y tu imagen me retiene con una fuerza más chiquitita que tu valor.
Si sí, si no...ahora importa cero, incluso menos que extrañarte. No hay nada que extrañar, salvo esta versión indescriptible de mí mismo.
No hay nada roto, frágil, rajado ni enclenque en mí. Estoy intacto.

Qué fácil decir adiós.... Papayita.


miércoles, 6 de abril de 2011

Cantares


"Hay que cuidarse del que no canta, porque algo esconde" (Facundo Cabral).

Mamá, cántame "Gracias a la vida" y arráncame las lágrimas.
Loco, cantemos zampadazos "Brindo por las mujeres" porque se hizo para ser cantada así.
Jean Pierre, una chiquita de "Ábreme el capot", sentados y fumando caleta en la cancha de fútbol.
Paten, chapa cajón y mándate un "Mi comadre Cocoliche" y "Bumburumbum Mandinga" con el chiste de antes, y el de después.
Ye, "Un montón de estrellas" aunque nadie se la sepa.
Viejo, un "Hey Jude" creyendo que nadie escucha la alegría de tus duchazos.
Isaac, aviéntate "La casa nueva" y que sea 1999.
Jose, un "Torbellino" a toda garganta así no quede pa'l luau.
Tía Ana, "Grande, grande" y que Gianmarco sonría.
Gordis, pon tu capo en el 8932758923 traste y suelta lo que escribiste anoche y la noche anterior y la anterior y la anterior.
Ian, ¿hay que cantar "Yo no sé mañana"?? No, no...nadie está grabando...
Gordo reviéntate el karaoke con tu "Gato en la oscuridad" que ya la pediste cien veces.
Gabriel, que seamos chicos, y tarados y que el Cucha nos oiga un "Sweet Child" con cero vergüenza.
Quiero cantar "Cómo no voy a quererte Universitario", con todititita la Trinchera y el cholo Coks.
Que el Skype me deje oir a Yoyis con "La Bamba" al son de mi guitarra.
JP Tello, un "Under the bridge" que ya se nos acaban el viaje de Prom y la vida fácil.
Lucía, canta igualito "Inevitable", sentada en el parque del ron.
Mariola, "Más guapa que cualquiera" (y sí...la parte de la puta).
Ale, gáname de nuevo y mil veces si vas a cantar "Yo soy la Guardia Nueva" con el bobo en la mano.
Gayito, "El Reloj" porque la noche no se acaba y yo no estoy tan lejos.
Romi y Fabi, en el carro, yendo a Trujillo, "Amores de Barra" a 3 voces y que mi papá sonría y que mi mamá aplauda y que seamos felices.
Cocoa, canta creyendo que "Coco de Rasta" te la escribió Alpha Blondy para ti y nadie más.
Tiki, un "Wake me up before you go go" para que lo que sea que haya pasado, pase.
Nachi, un "Tras esa puerta" reventando el carro y la carretera con los dos coros que no sabemos si son.
Panchi, entre ensayo y ensayo "Agua fría" para que haga bilis Toto y no ensayemos nada. Quetita, al oido y piano-piano "Mariposa del Amor" como quien cuenta una historia vieja y desgastada.
Charlie, métele "El arbolito" después del solo de "Subterráneo azul" para llorar de risa en la comisaría amarilla.
Nero, cantemos borrachos "Chica plástica" y jurando que no somos ése tipo.
Chata, grítame "Tumbas de gloria" sentados en tu casa antigua y cuéntame lo cerca que estuviste de su pie, y lo feliz.


En mi mundo, nadie esconde nada. Cantemos, que se va la vida, y aunque sea una vez más...los quiero volver a oir. Se les quiere, y mucho.


pd: ¿Alguien se sigue preguntando por qué soy melómano?

sábado, 19 de marzo de 2011

Quimera




Sé que lees. Sé que lo disfrutas. Sé que a veces no quieres pero de uno u otro modo terminas volviendo a mi blog. Sé que lo escudriñas, lo recomiendas y que a veces hasta lo lees más de una vez. Sé que te alegran, te apenan, te curan y hasta te describen mis palabras.

Sé que crees que no me conoces, que no deberías.
Sé también que piensas que este post no se trata de ti.
Sé que no sabes, pero que por lo menos intuyes que te regalé una amistad empapada de mentira, borracha de intenciones que tus ojos infinitos se encargaron de sembrar. Sé que fue un chispazo, una insignificancia disfrazada de noche, de risa, de arena, de almuerzos... de todo y nada. Sé que debo declararme culpable de hacerte madre de mis sueños sietemesinos. Sé que mi condena será sentirte, día a día, olor a ayer.

Sé bien qué día es, que es tuyo, que no tengo derecho, que no debo, que no pude...pero fue tu maldito vaivén el que me marchitó el valor, el que me obligó a pensar en Braille. Sé que llegará el bendito día en que te vuelva a ver, que haré de cuenta que nunca escribí éstas líneas y tú, cómplice de la vergüenza, que nunca las leíste.

Sé que esa fe que te pedí es el débil pulso que le queda a esta historia inexistente, borrosa, enferma de quizás. Sé que no sé nada. Sé que tú tampoco. Quisiera no saber nunca, y que aparezca, de puntitas, el bendito celestino disfrazado de nosequé y (¿por qué no?) hacer trizas el quizás.

Quizás de mierda. Qué ganas de sacarle la chochoca.

jueves, 27 de enero de 2011

Yo y mi circunstancia



Me gusta que la ola me revuelque. Me gusta más que no meterme al mar.

Me gusta que me digas que no. Me gusta más que verte de lejitos.

Me gusta que me falte urgentemente un Sol. Me gusta más que el vuelto de algo que no necesito.

Me gusta borrar un post. Me gusta más que amordazarme el seso.

Me gusta subir a la combi equivocada. Me gusta más que ir nowhere.

Me gusta morir de sueño. Me gusta más que perderme de la vida.

Me gusta arrugar y tirar al tacho esa canción. Me gusta más que regalarte silencios.

Me gustan los lunes. Me gustan más que ese día.

Me gusta que me odies. Me gusta más que saberme olvidado.

Me gusta que no me des ése beso. Me gusta más que sentenciarlo a la costumbre.

Me gusta que estés lejos. Me gusta más que no saber dónde.

Me gustas tú. Y sí...me gustas mucho más de lo que me gusto yo.




(Elvis Crespo....ésta debió ser tu letra...y punto.)


domingo, 9 de enero de 2011

Fábula uno


De fondo, una canción que sin ser muy nueva, es. Miro mi muñeca como si en ella fuese a encontrar el reloj que sé que no tengo. Chá mare. Flojera le digo a ese nosequé que no me deja sacar el celular del bolsillo ocupadísimo para ver la hora. A mi izquierda, una silueta. ¿Tienes hora?...le digo sin mirar, por culpa de un gringo ebrio bailando horriblemente divertido. Esteee...dos y diecisiete....Jijijí...(y sí, yo tampoco entendí ni la risa cachosa, ni la precisión). Obviamente, volteo. Dos chicas...una guapa, altísima, dueña de una confianza pedante, una voz de apellido compuesto y un par de ojos vacíos que usó para mirarme como a un insecto. La otra, igual de guapa, igual de alta, igual de to-do. Sentí catorce miradas -tímidas, silenciosas y arrinconadas, emborrachándose rapidito para dejar de ser tímidas, silenciosas y arrinconadas- muy atentas al resultado de mi "entrada". Y yo, (por error) usuario de tácticas viejísimas y casanovescas de aproximación, absolutamente condenado (por error) al fracaso y flameando la bandera (por error) de los que acechan cual NatGeoWild con cara de laestoypasandobest. Rapidísima, no sé cuál, acribilla: no tengo ganas de bailar, de que me invites un trago, de conversar ni de hacer amigos. Pienso poquísimo y usando mucho mis manos le digo, sonriente: de lejitos te sirve todo, de cerca...sólo sirve tu reloj. Me quedé paradito ahí para verla, desconcertada, huir lentamente. Sacudiéndome las miradas, me alejé a la terraza. Y sí...Jijijí, reí cachosamente.


Moraleja: Chicas, si van a ser malas, espérense un ratito. Hombres, cómprense un reloj. Si están misios, una pastillita contra la flojera, ¿no?

lunes, 20 de diciembre de 2010

Instante


¿Ahí? No. Fue antes aún. ¿Desde cuándo? Desde el deliciosísimo día en que una mueca indescriptible me dijo que eras para mi. Por ti me puse mi camisa más bonita. Pero ni cuenta te das. No entiendes el lenguaje de mis risas, mis silencios. No sé qué decir. Mejor. No me parece. Pero...Nada de peros. ¿Cómo así? Yo no soy, ni fui, y hasta a veces creo que ni seré. Pero estuviste y estás...ojalá no estés nunca más. Sí. Opino lo mismo. No me importa lo que opines. Sólo no te mueras, pero vete lejos. Eso sí lo sé hacer. ¿Cómo has estado? Bien, qué gusto verte. Blablablabla. Me fui lejos. No lo suficiente. Han pasado años. Sólo en el calendario. Supéralo. Soy adicto a la tristeza, como tú a esa porquería. Lo estoy superando. Pero han pasado años. Sólo en el calendario. ¿Somos los mismos acaso? ¿Qué tiene que ver? No sé, digo. Di cosas que duelan, para sentir que en verdad estoy hablando contigo. ¿Herida abierta? Incurable. ¿Feliz? ¿Se puede? No sé. No sabes pues...nunca supiste. Y nunca sabré, ¿no? Algún día, cuando ya sea demasiado tarde. Ya es demasiado tarde. No, sigo vivo. ¿Y mientras? ¿No hay nada para ti? No. El zapatito que dejaron en mi fiesta no le calza a ninguna Cenicienta. No hay más. Nunca habrá.


Amor, la bebe te está preguntando si quieres jugo. ¡Ah!...sorry...me quedé....pegado. Si vi. ¿Qué pasó? No sé. Creo que soñé que no me atreví.


Atrévete...te-te...

domingo, 24 de octubre de 2010

Esperando ayer


Cuando sea grande quiero ser niño.


Querer incontrolablemente la figurita "nooola!" y que me importen medio rábano las camionetas del año en los semáforos.

Esperar la navidad alegremente y contarle, una a una, las vísperas.

Tenerle miedo a la vieja que revienta las pelotas, y no a la sombra del fracaso.

Olvidarme que te alcancé a ver, que fui feliz, que te fuiste y que me partió en dos.

No ver las noticias.

Que esa pizca de inseguridad sea ametrallada apenas viendo la luz prendida del cuarto de mis papás.

Trompearme con alguien y a los cinco minutos jugar con él.

Confiar que un policía me llevará a mi casa si me pierdo.

Que un billete sea tan sólo un papel de colores.

No querer cambiar el mundo.

Que nadie me haya presentado al realismo...mutilador de tantísimas alas.


Cuando sea grande quiero ser niño...y que se pudra en el cielo Benjamin Button.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Tribulaciones slash Fe




Vivo en la ciudad del hueco, el desvío, la obra y el cartel del vampiro sediento de poder.

Vivo mirando el nivel del tanque de gasolina.

Vivo despertando a horas que no quiero y esperando, semana a semana, el gol de Toñito.

Vivo creyendo que soy un buen tipo y que seguro mañana, una margarita te dirá que sí me quieres.

Vivo peleado con mi guitarra y con una que otra persona, que al cabo y al fin, no me viene ni bien ni mal.

Vivo soñando con bañarme en el Índico, juerguear en Ibiza hasta que me lo impida el sol , apostar un dólar en Las Vegas y ver Cats en Broadway.

Vivo escribiendo en mi mente y atreviéndome (a veces) a postearlo en este blog.

Vivo un recuerdo de Mar de Copas, de Kankún de litro y de obras del boom.

Vivo convencido que no hay abrazo como el de gol, ni beso como el de Hawaii, ni mujer como tú.

Vivo con un miedo terrible al fracaso, al silencio y a mí mismo.

Vivo con sueños sin visa, con puertas sin cuartos, con gritos sin eco.

Vivo disfrutando el rincón de mi cama que aún sigue frío, el ají de la casa de Wong y galopar en la playa.

Vivo odiando a Coelho, entendiendo a Ernesto y queriendo ser Cantinflas.

Vivo como no vive nadie, y me alegra muchísimo.

Vivo olvidándome de cómo olvidar y tú, de cómo correr.

Vivo tarareándote y queriendo que me quieras.....con o sin margarita.

lunes, 12 de julio de 2010

Así




Quiero quererte como Forrest a Jenny.

Sin preguntar de dónde vienes y si te quieres ir. Sin que me interese con quiénes has estado.
Quiero reirme del hecho que te hayas quedado detenida en mis retinas, en mis silencios.
Quiero que no me dé vergüenza.
Que me importe poco o nada si me pensaste como yo a ti. Si acaso existe una línea en tu cuento que se llame "yo", sin que sepas jamás que mi vida entera se titula "tú".
Hallarte en el recuerdo de columpios, de loncheras, de rodillas raspadas.
Nunca olvidarme de nada.
Quiero que vengas y te largues cuantas veces quieras, si es el único modo de que vengas.

Quiero quererte así... como Forrest a Jenny.
Que me empujes desde el beep hasta el "amén".

sábado, 3 de julio de 2010

Compadreyuntabrother's day


Como todas las fechas (digamos...ejem...ejem...yaaa...)"célebres", la de este día es hija del consumismo y de la fría pero no menos brillante idea de algún creativo publicista que construye su casa de playa con plata de Backus. Lógicamente no le asegura a esa cerveza aumentar sustantivamente sus ventas, pero digámoslo de frente...nos dio otro motivo divertido para chupar. Creo que pasito a pasito esta fecha está adoptando una suerte de mística sentimental (presente en las otras fechas digamos....ejem..."célebres") que antes no tenía. No sólo recibes llamadas de tus amigos con las frases fijas de "feliz día" y el infaltable "¿qué vas a hacer?", sino que hasta te auto-flagelas con un examen de conciencia que termina pariendo una culpa que todos sentimos; culpa de haber permitido que la vida nos lleve lejos de algunos buenos amigos a los que una simple alerta podría traer más acá...aunque ya no te atrevas a contarle sobre el sábado pasado, la ex-ex, la chamba o las "fuck buddies", definitivamente porque consciente o inconscientemente sabemos que los embates del calendario nos cambian y lo que fue común y cotidiano de pronto ya no lo es.

Este día se apareció este año como una fecha más, en la que ese sentimentalismo (muchas veces) absurdo parecía más ausente que el tino en Maradona. Pero Rubén Blades tuvo razón de nuevo y la vida me dio sorpresas. Tal vez por motivos muy ajenos al tema central de este post, pero la cuestión es que a la una y pico de la tarde me vi enteramente contento por compartir un ron inoportuno con MIS amigos, los protagonistas del fuckin' examen de conciencia. Imposible dejar de reír, imprescindible el ayer y las vivencias ésas que nos fabricaron el hoy. Sin querer queriendo, el bendito "día del amigo" se convirtió en el día en el que aniquilé cualquier duda de saber si somos los mismos...si nos queremos igual.

Hoy, gracias al creativo, sus ganas de tener casa en la playa, a Backus, al ascenso, a la Ye que se mudó a La Punta, al número "9", a Paraguay y España, al año 2003, a ATV, al Flor de Caña, a nosotros mismos...hoy...fue el día de mí y de mis amigos.

Sonreí. De veras que sonreí.

lunes, 7 de junio de 2010

Números




Tres beeps. Dos carajos y estás tú. El control remoto, estás de nuevo. Cuatro minutos de afeitada, cinco de ducha y cinco más de imaginarme qué verás si hoy te encuentro, de casuela, de chiripa. Siete prendas. Los cigarros para la muerte, (no hay que olvidarse de ella) y las llaves. Tiritada y el valor que nunca supe de dónde viene. De ti? No, no...a veces hay cosas buenas que resultan ser enteramente mías. Silvio, Mar de Copas, el Zambo, Sinatra, Delgadillo, Gun's, Bublé...igual es...igual vas. Igual te deduzco. Cien carteles, cincuenta mil metros, cuarenta minutos. Diez horas que a veces son una, que a veces son mil. Más y más carajos. Miles de carros, una sola ausencia. Tres saludos, una foto. Varios goles, malas noticias. No te vi. No sé si me miraste. Mucho menos si me viste. Igual amé que me mires. Odié que no me veas. Odio aún más que lo veas a él.
Estás y no te vas... Tres beeps.

viernes, 14 de mayo de 2010

Debo (verseado)

Destrozo el silencio cibernético (con más ganas que miedo) para arrebatarle a pedradas el protagonismo de este blog a la melancolía, comúnmente asociada a los inviernos, que a los veranos de juerga y alegría.

Y es que el verano me puso una mordaza que suplió con diversiones contenidas,
que camufladas vivían acechando, una risa, un olvido...media vida.

Sé que el verso suena raro en mi escritura, que no suena al "yo" que conocían,
pero fluye desde el nervio que me forma, que me azuza, que me aterra, que me lía.

Es que al verso la vida se parece, tiene más de canción que de aventura,
en las sienes la alegría se nos mece, en el alma el error se nos sutura.

Duele más el haberles ya no escrito que cumplir esta silente penitencia,
si mi mente se olvidó de aquel delito, condene pues, hoy la ley de la conciencia.

Y es que aquel que de la letra hace camino, deberá de andarlo hasta que alcance,
en la oreja del oyente repentino, una luz, una razón, hasta un romance.

La palabra, sea al triste, a la mujer o a las estrellas,
con la fuerza de mil hombres nos embiste,
con el peso de otros mil nos deja huellas.

Y aunque soy de Bécquer o de Peza copia burda, le he querido balbucear algo distinto,
a mi amiga, que se va sola y absurda, a ver si nos resuelve el laberinto.

Nunca más en este blog versos ni rimas, nunca más le daré el micro al asesino,
al capataz de todas estas pantomimas, que armando como lego hace el destino.

A ese tipo lo guardo y decomiso, candado ya le puse a su guarida,
si se escapa a este pelmazo dar aviso, para guardarlo y ya no cause ni una herida.

"Ya me voy" -como el viajero siempre dice-, el que sabe más de adiós que bienvenida,
no se burlen de esta oda desabrida, fue el brochazo juguetón que siempre quise...

¡Voilá!

domingo, 27 de diciembre de 2009

Monólogo (el de la inalcanzable)


Basta. Las letras ascendentes frente a una cara de tarado te lo refuerzan con moldimix en la mente. Ya basta. Ya no. Una vez más la comedia romántica te ametralla la pseudofelicidad que se desvanece a medida que tus pupilas van acordándose que ese no eres tú ni esa soy yo. Que no me has encontrado y que debes pagar con creces el dolor de haber sido y no ser más. Basta de msn y facebook; basta de las ganas de querer salir cada noche, aunque sea sólo a recoger un miserable café que nadie en Starbuck’s recuerda cómo preparar. Basta de buscarte un instante para verte inmaculado, perfecto, intacto. Ya no me busques. Basta ya de la incontrolable ilusión de encontrarme en cualquier parte, y de lo listísimo que debes estar para ese momento. Como si no existiesen más. Cómo si la fuerza entera de tu despertar se concentrara en ese instante, distante, inalcanzable, inexistente. Hoy no. Mañana tampoco. Para qué? Así andas bien, quédate ahí tranquilo, cumple con los deberes que tienes…cuáles eran?? Ahh si…esa vaina…es importante?? Y por eso no sales?? Ok…chau… Quédate viendo a Gissela cada fin de semana, baila por un sueño, sueña que bailas, tango, si…tango, pero no sueñes que bailas conmigo papito…estoy ocupada evitándote de todas las maneras posibles, a ver si te cansas de esperar… a ver qué es de ti…a ver si sigues sacando buenas notas…a ver si te sirve de algo al final…porque tú y yo sabemos bien que así te gradúes summa cum laude de Harvard no te va a hacer tan feliz como verme en la esquina y que te vea de vuelta. Que lo sepamos. Que no sea tarde. Pero en esta vida nadie escoge pues, estamos jodidos. Osea que yo seguiré huyendo y tú viviendo. Ojo, mucho ojo, no te me confundas, no me creas en cualquier lado ehh, que sino alargas el sufrimiento, por no decir que lo eternizas aún más. Sé que por ahí andas y sinceramente no me importa. ¿Qué? ¿Que deje de ser poema? ¿Que amanezca ahí? ¿Qué ese es mi lado de la cama? No flaco, te estás confundiendo, como siempre. Yo soy del viento, y como tal, de nadie y de todos. A veces tuya y a veces no. Sigue con tus domingos sepia que yo me guardo mis témperas. Ya encontrarás otro modo de pintar tus cielos, tus sonrisas. Basta, que ya estuvo bueno. Déjate de vainas que quiero irme, aunque no tenga que. Me interesan tres pepinos tus buenas intenciones, tus virtudes, que bailes salsa bonito y tu afán romanticón de la guitarrita tarada. Ya…déjame…no…no, no quiero nada…ándate a la mierda, que sabes bien dónde queda. Y ya no me esperes. No me esperes más.


Te hice caso, y a la mierda me vine. Y sí, ya no....ya no te espero.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Bitácora

Claro pues, si ni tiempo tuve. Me encuentro conmigo luego de un infinito periodo de absoluta dedicación al estudio y el primer espejazo que me ataca me revela una ensalada mental de fresquísimos watts, perfectos voltios y suculentos hertz, unas tajadas de amperios, unas gotitas de celsius y una espolvoreada de bar y ohms al gusto. Cuesta recuperarse de los embates del estudio, pero finalmente empiezo con ganas de haber empezado desde hace mucho, porque en este periodo indefinido de silencio cibernético encontré una y mil cosas por las que valía la pena derramar una que otra idea en este mi espacio, mi última hoja de cuaderno escolar. Y es que, (y de esto también protesto) estamos condenados a hacer siempre lo que debemos, lo que es importante y dejamos de lado lo que en un momento nos revienta con antojos; sino no hubiese permitido que las horas de silencio me arrebaten las palabras que le quise regalar a la blogósfera en su debido momento y que harían de este post, varios.

Descubrí (con la cursilería con la que lo describo) a dos personitas unidas por un solo corazón que, por supuesto, se nos fueron por no cubrir la cuota mínima de egoísmo humano; imprescindible para cualquier parroquiano que se atreva a dar un paso en este mundo. Que hay quienes regatean con la vida y que en Holanda la libertad es tan natural como la lluvia. Decidí dejarme de vainas con lo del “cuerpo de kion” (pese a haber despertado carcajadas a propios y extraños), comer responsablemente y aceptar que mi adicción a la nicotina es incontrolable por la sencilla razón de que me gusta demasiado. Encontré personas que se encontraron entre ellas y sentí miedo de olvidarme de un fulano de tal al que alguna vez oí que le decían Cupido. Me vi tocando “La Bamba” por Skype y agradeciendo a nosequién por llevarse mi guitarra hasta mi Yoyis, y aún más por regalarme el milagro de su baile; desintegrando los miles de kilómetros que dizque nos separan. Aprendí que ya estuvo bueno de aprender y que una maya me ametralla en el sosiego, y que aún así, en el misterio, me inflama los segundos. Me hallé contento con la fuerza de haber sido, y la ilusión de ser de nuevo. Corrí (sí, corrí), pequé, bailé y me senté en el suelo. Decidí no envenenarme las mañanas con noticieros y manejar cantando la nueva ola. Cultivé la cultura del slow down y la del hurry up (mayormente la última). Me volví mar y lo disfruté. Lo convertí en mi vida. Mastiqué hasta siete veces los carijos, y de vez en cuando, me los tragué.

Viví, qué más se puede decir. Y es que hubo tanto de qué hablar, de qué callar. Claro pues, si ni tiempo tuve. Una lágrima con rostro se subió a mi carro y me hizo conocerle mucho en muy poco, sin previo aviso, como suelen escribirse algunos capítulos, esos que escasean más que las navidades felices; los de a de veras. Oí que el mundo se acaba el 2012 y que no necesariamente a cada respiro, estamos más cerca. Concluí que se va la vida y que aún no sé nada. Confío que la próxima vez que crea saber alguito lo escupiré en uno de estos posts que tienen tanto de divertidos como de caóticos.

¿Qué cuándo será eso? ¿Cuánto tendrá que suceder en el interín? ¿Cuándo me golpeará la ingenuidad de querer empezar de nuevo? ¿Será mañana? ¿De repente antes de ti? ¿Después? No tengo respuestas. Luego de hurgar en mis fracasos, quiero pensar que (sin ánimo alguno de análisis) bastará con esperanzarme diciendo: “un lunes señor Vallejo, un lunes cualquiera”...

(Tssss…chasa conmigo!!!)