Se va la vida y no sé nada
martes, 24 de abril de 2012
Sin saber
lunes, 19 de marzo de 2012
Partida/o
sábado, 4 de febrero de 2012
Claroscuro
Y nada más. Media noche, noche a medias. Piel, miedo, ganas, Norah Jones. Besos con deseo de superación, relojes muertos. Vergüenzas que caen al piso....justo, justito después de la ropa. Una a una, poco a poco...escupiendo paciencias que nunca tuve. La flor sangrando vino, y el pecho y el labio y el pecho y el vino y el pecho y el vino y el labio. Soy Rembrandt, y tú eres lienzo. Piel de detrás de las rodillas, dejando de pasar inadvertida. Suéltate el pelo, mujer...y las ganas. Rincones anónimos, gritos afónicos, libidos indómitos. Un recuerdo en claroscuro, un revólver sin seguro, dos idiotas sin futuro. A dormir como caigamos, como queramos. No me olvido, no te preocupes. Hay un avión del cual no voy a huir, un cuento que nadie quiere oír, un "quizás" con el que nadie va a mentir. No me olvido, no te preocupes. Sé que dormimos juntos, sólo los dos; y que a ese hijo de puta de "mañana" nadie lo invitó. Ni yo, ni mucho menos tú.
jueves, 22 de diciembre de 2011
Clave de Sol
Sé que esta canción está condenada a nunca pasar los veinte mil views en Youtube, que no la van a cantar en Finlandia, que no estará en ningún ránking. Sé que no está hecha para eso, sé que no está manchada con oro. El "negocio" de la música esconde, margina, tapa...pero no te amordaza. Nadie en ese "negocio" va a impedir que la escudriñe, que la guarde en mi cajón, que mañana la recuerde.
Esta canción, esta banda, como muchas otras canciones y como muchas otras bandas existen para rendirle tributo al dios pagano y perfecto que es la música, la de verdad.
No quiero decir nada más que gracias, a Dios, por la música. La que todavía no arruinan.
lunes, 21 de noviembre de 2011
Abecé
Podemos decir que vives en mi alfabeto. En la maraña de letras que a veces y sólo a veces saben soportarse y que dibujo, una a una, en el espejo que suda vapor. Vives en mi verbo, en los fonemas exactos de tu nombre, en el abismo insano de un ABC que felizmente me aprendí. Para hacerte adjetivo busco en ti, en el modo ingrato en el que te cae el pelo sobre la nuca, en lo que me cuentan tus cartas vacías. Mecida entre comas me silbas una de Oceransky, nos tomas cualquier foto, me regalas un domingo blanco. Me imagino que no estuvieses, que no sepa imaginarte, que fueses del sueño de otro. Me imagino que si vivieses tal vez, en cualquier sitio; yo sería de ésos que viven caminando. Ésos, los que no se bañan, los que duermen donde las noches quieren, los que estrechan todas las manos. Yo sería como ésos, buscando bajo cada alfombra. Gracias a mí vives, sí, todos los días, en mi alfabeto. Vives en este post, en el anterior, en el que aún no se me ocurre.
Vives. ¿Pero, vives? ¿Tienes casa, madre, sueños? ¿Tienes un perro que recuerdas, unas Converse preferidas, una historia que no olvidas? ¿Guardas cartas aún no escritas, amistades de mentira, un dolor que te aterriza? Vives en mi alfabeto, sí, pero...¿y si vives en mi vida?
De repente estás bailando una alegría, caminando en un misterio, extasiada en un concierto.
Sólo sé que a cada paso, cuando acaba este segundo, yo cada vez estoy más vivo y cada vez estoy más muerto.
jueves, 3 de noviembre de 2011
Fábula dos
El sábado salió sol. Salió sol y me dije que sería una buena idea enjuagarme la flojera y lavar mi carro; como quien disfruta el día y hace algo medianamente productivo. A decir verdades; bien productivo, si tomamos en cuenta el cambio de color que tenía el carro por las capas de smog, tierra y tristeza que le fueron aventadas encima por la ciudad y los ciudadanos. Comencé, y dos horas después, no había acabado aún. Para cuando terminé, el carro estaba asqueroso. Yo estaba asqueroso y asquerosamente agotado también, aunque la asquerosidad de mi agotamiento era menos grande que la idea que me golpeó. Me sentía un ratero de pagarle cinco soles a un tipo para que haga esa chamba en tan poco tiempo. Qué abusivo me sentí. Qué abusivo me siento.
Moraleja: Si sale un sol de Egipto, cómete un ceviche.
Pd: Lavo carros. Ojo casera, cobro 500 soles.
jueves, 13 de octubre de 2011
Diez veces diez
Sin ánimo alguno de exagerar, estoy preocupado de andar despreocupado. Me casé con la soledad y, aunque me vi a poco de enviudar, creo que nos hemos unido como nunca. La quiero, a veces. La odio, a veces. Pero siempre estamos juntos. Estoy borracho de un alpinchismo crónico que me impulsa a andar la vida sin caminarla, sin mirar nada más que mis propios pies dejando atrás un camino que, si lo vi, fue de reojo. Y sí, no me importa. Tengo miedo de acostumbrarme a no necesitar de nadie, a no recibir la llamada de "¿llegaste bien a tu casa?" y a cucharear a nadie las tardes de los "lunes no laborables", más conocidos como domingos.
Si tú que lees estuviste en mi cama, fue sola, o con un hijo de puta, que es lo mismo. Ahórrate los gritos y las pifias y las llamadas y los insultos y el vino y el malecón y los cafés cargados y las medias noches y las ganas de correr. Todo ya sé cómo viene. Todo parece escrito ya. Todo tan estúpidamente distinto. Todo tan estúpidamente igual. Si vuelves a mi cama trae algo nuevo, que yo sigo siendo el mismo imbécil.
Cuento diez veces hasta diez. Já...como si fuera a mentirme.
"Por mucho que me duela debo admitir, que otras me ven sin ropa y tú desnudo". J.S
(No se asusten lectores. Ése no soy del todo yo. Ojo, muy hábilmente, dije "del todo").
viernes, 19 de agosto de 2011
Ni cuenta
Si te cuento la historia, me vería obligado a decirte que te odio.
domingo, 17 de julio de 2011
Cambia

Por favor cambia.
sábado, 9 de julio de 2011
Facundo del mundo

En un cassette guardaba tu voz de paz, para tenerla cerca cuando pudiese entenderla de verdad. Hoy no sé si llegue ese día . Alguna vez (y de esto no sé cómo) aprendí qué significa la palabra "asesinar", una palabra ajena, helada...hueca; y fue en segundos que descubrí que era el antónimo de tu nombre. Es irónico leer ambos en la misma oración, porque siempre pensé que el pasaje para ver a tu "primera buena noticia", a tu tío Pedro, a Whitman y al Borges de tus tertulias; habría de regalártelo la enfermedad maldita que debiera volver a ser nada más que un signo del Zodíaco. "Hay que desconfiar de los genios porque a veces se hacen los muertos" te dijo Sábato alguna vez. ¿Quién puede decir que te moriste, maestro? ¿Quién va a callar tu pecho henchido de humanidad, de risa, de razón? ¿Quién? Nadie. Mucho menos las balas cobardes que hoy me hacen creer que los que andamos este mundo ya no merecemos gente como tú. Éste es un nuevo día, el primero sin ti. No eres ni de aquí ni de allá, tú eres de todos los lugares en los que haya nacido un hombre, uno con un sueño. Volaste bajo, siempre abajo porque ahí está la verdad...disculpa si los hombres no lo aprendemos jamás. Gracias por darme un mundo más humano, más sencillo, más iluminado. Sé que no te defraudaré.
sábado, 11 de junio de 2011
Pido

Primero mírame. Después sonríeme. Espérame. Dime. Ríete. Contéstame. Cuéntame. Sorpréndeme. Coquetéame. Susúrrame. Encántame. Despídete. Recuérdame. Llámame. Léeme. Tontéame. Acompáñame. Disfrútame. Escúchame. Entiéndeme. Compárame. Abrázame. Suéñame. Ilusiónate. Engríete. Preséntame. Admírame. Enamórate. Motívame. Ódiame. Enamórame. Supérate. Alégrate. Decepciónate. Enséñame. Refúgiate. Aguántame. Enorgulléceme. Fastídiame. Equivócate. Extráñame. Engríeme. Compórtate. Ayúdame. Entristécete. Célame. Sostenme. Cántame. Empújame. Emborráchate. Báilame. Avergüénzame. Corrígeme. Abrígame. Imítame. Niégate. Adórame. Grítame. Perdóname. Olvídate. Entrégate. Obsérvame. Márchate. Esfuérzate. Piénsame. Consuélame. Aférrate. Moldéame. Convéncete. Acéptame. Júrame. Rétame. Apóyame. Fórjame. Desvístete. Cocíname. Apréndeme. Conviértete. Conviérteme. Cuídame. Sígueme. Confíate. Apachúrrame. Angústiate. Resuélveme. Convérsame. Ignórame. Acuérdate. Valórame. Titúlame. Llévame. Compárteme. Víveme. Preocúpate. Compadécete. Despídeme. Tócame. Llórame. Entiérrame. Rézame. Escríbeme. Búscame. Desgárrate. Agradéceme. Añórame. Reencuéntrame.
Sólo pido que nunca, nunca me ames. Jamás.
pd: Mejor no me mires. Y que ni se te ocurra sonreír.
miércoles, 1 de junio de 2011
Difraz, antifaz, incapaz

Mi martes llegó apenitas acabó el domingo. Olió a café y me supo como a ti, pero con menos penas. Todo andaba bien, hasta que sentí un zarpazo Sabinero. Y como siempre, como nunca, como alguna vez...dio en el blanco. Dizque me disfracé de él. Mi martes parió sudando cinco hijos cibernéticos (es más fácil llevar el iPod que un cuaderno) y hoy se los regalo a la blogósfera. Eso sí, con las disculpas del caso. Sé que querer parecer alguien más da lástima. No sé si debería postearlo. No sé si debo mandarlo al archivo. No sé si estoy decepcionado de mí mismo. Nada sé caracho. Ahí van.
miércoles, 11 de mayo de 2011
Nosotros, según ella
lunes, 25 de abril de 2011
Mujer dos puntos

Qué fácil decir adiós.




